Efectividad de un programa de actividad física mediante el método Pilates en el embarazo y en el proceso del parto

Introducción

La práctica regular de ejercicio físico moderado tiene efectos positivos sobre una gestante sana, aportando beneficios durante el embarazo, parto y puerperio.

En la fase del parto, los beneficios se reflejan en un fortalecimiento de la musculatura de la zona implicada, lo que reduce el dolor y el esfuerzo necesario para dar a luz. Del mismo modo la movilidad pélvica provoca que los ligamentos sean más flexibles, ayudando a aumentar el diámetro de apertura del cuello uterino, facilitando así que el parto sea natural, evitando la realización de cesáreas innecesarias o partos instrumentales.

En referencia a la actividad física recomendada, diversas fuentes enfatizan la realización de ejercicio de ligero a moderado (caminar, montar en bicicleta o correr). A pesar de ello, en los últimos años ha cobrado cierta relevancia la recomendación de ejercicios con mayor carga física. En lo que sí están de acuerdo los diversos autores consultados es en la duración de las sesiones (entre 45-60 min) y su frecuencia (2-3 veces a la semana).

También hay cierto consenso entre el momento más adecuado para iniciar la rutina deportiva, aconsejándose como fecha de inicio la semana 20, con ejercicios de intensidad moderada. De esta forma, la actividad física bien dirigida no entraña ningún riesgo para la salud materno-fetal, evitando además que la futura madre gane demasiado peso durante el embarazo y reduciendo la posible aparición de hipertensión arterial y diabetes gestacional.

Actualmente dentro del tipo de actividades a desarrollar el método Pilates está cobrando importancia y apareciendo con fuerza en esta población. El objetivo de este método es alcanzar la armonía muscular a través del fortalecimiento de los músculos más débiles y la elasticidad de los músculos hipertrofiados, haciendo que la persona que lo ejecute adquiera un mayor dominio corporal, una mayor fortaleza y elasticidad, siempre sin forzar la espalda ni las articulaciones. Un programa de Pilates durante el embarazo requiere la adaptación de los ejercicios a la nueva situación y cambios del cuerpo, pudiendo comenzar con Pilates en cualquier fase de gestación sin importar que las participantes nunca hayan entrenado el método con anterioridad.

A pesar de la búsqueda bibliográfica, no se ha encontrado información relevante en la que se analicen los efectos positivos del método Pilates en este grupo de pacientes. Por lo tanto, el objetivo de este estudio fue valorar la eficacia de un programa de actividad física por medio del método Pilates de ocho semanas de duración en la condición física de las mujeres gestantes durante el embarazo y en la finalización del parto.

 

Método

Diseño

Se realizó un ensayo clínico aleatorizado sobre gestantes, consistente en la aplicación de un programa de actividad física mediante el método Pilates, diseñado específicamente para esta población. Realizado durante el período de abril de 2016 a julio de 2016 en el área Maternal Hospital Quirón Campo de Gibraltar.

Para la inclusión en los dos grupos se llevó a cabo un proceso de aleatorización simple mediante generación de lista de números aleatorios.

Muestra

La muestra estuvo compuesta por un total de 105 mujeres gestantes, que fueron divididas en grupo intervención (n = 50) (32,87 ± 4,46 an ̃os) y grupo control (n = 55) (31,52±4,95 años). Todas accedieron desde la consulta prenatal de forma voluntaria a la realización del estudio, siendo informadas acerca de los procedimientos, riesgos y beneficios del estudio, debiendo firmar un consentimiento informado por escrito al comienzo del mismo siguiendo la Declaración de Helsinki, la normativa española sobre el real decreto de investigación clínica 1090/2015 y la ley 41/2002 sobre autonomía del paciente y derechos y deberes en materia de información y documentación clínica. Así como la ley 15/1999 de protección de datos (LOPD) para el tratamiento de los datos personales que se obtuvieron.

Los criterios de inclusión para poder formar parte de la muestra fueron: a) ser mayor de edad; b) estar en el segundo trimestre de embarazo; c) que no fuese embarazo múltiple; d) no tener ningún tipo de contraindicación de carácter médico ni patologías; e) no tomar ningún tipo de medicamento que pueda influir en el programa; f) no participar en otros programas de ejercicio físico; g) no tener ninguna contraindicación o lesión que le impida la realización de actividad física.

Previamente a la distribución de cada grupo se pidió la autorización del Comité Ético del Hospital Quirón Campo de Gibraltar.

 

Recogida de datos

Todas las pacientes fueron citadas y entrevistadas para la obtención de datos sociodemográficos como edad, semanas de gestación, número de hijos y hábitos relacionados con la actividad física antes del embarazo, durante el embarazo y el tiempo que dedica a la actividad física.

 

Valoración de la condición física

Se evaluaron las mejoras en la condición física de la gestante, al inicio y tras las 8 semanas del programa de actividad física mediante22:

a)  Valoración antropométrica: talla, peso e índice de masa corporal.
b)  Medición de la tensión arterial.
c)  Valoración de la fuerza a través de la prensión de cada mano con un dinámometro.
d)  Valoración de la flexibilidad isquiosural de cada pierna mediante goniómetro.
e)  Cuantificación de la curvatura de la columna dorsal ylumbar mediante un inclinómetro.

 

Variables dependientes

  • Peso.
  • Tensión arterial. Fuerza.
  • Flexibilidad.
  • Curvatura dorso-lumbar.
  • Proceso del parto.

Una vez finalizado el programa, se realizó una valoración sobre la efectividad del programa en el parto en el grupo intervención y control sobre las siguientes variables:

–  Tipo de parto (parto eutócico, parto instrumentado y parto por cesárea).
–  Si se le realizó episiotomía (sí o no).
–  Si se utilizó analgesia epidural (sí o no).
–  El peso del bebé al nacimiento en gramos.

 

Intervención

La intervención se llevó a cabo en un programa de actividad física de ocho semanas de duración por medio del método Pilates, dos sesiones grupales por semana con una duración de 40-45 min. Dicho programa estuvo supervisado y confeccionado por profesionales de la materia y siguiendo las recomendaciones de diferentes autores.

Las mujeres comenzaban su programa de Pilates en la semana 26-28 de gestación y lo abandonarán en la semana 34-36. Se considerará necesario asistir como mínimo a un 90% de las sesiones (14-16 sesiones) repartidas a lo largo de ocho semanas como mínimo (desde las semana 26 a la 34). En el desarrollo del programa se trabajó con grupos de 10-12 gestantes para asegurar un clima de trabajo adecuado.

Las sesiones del programa de Pilates se realizaron utilizando pelotas de fitball, bandas elásticas, aros mágicos y pelotas pequeñas, trabajando inicialmente la correcta posición postural en reposo y durante el movimiento, para hacer actividades de fuerza y flexibilidad desde los miembros superiores a los miembros inferiores, pasando de bipedestación a posiciones sentadas y tumbadas, con repeticiones de 3 a 5 repeticiones por cada ejercicio.

La estructura de cada sesión estuvo compuesta por: verificación de la postura, fase de calentamiento (5-8 min), fase de trabajo aeróbico y tonificación (25-30 min), fase de flexibilidad (5-10 min) se ayudaba a la mujer a relajar la musculatura y elongar la misma y por último fase final de vuelta a la calma (5-10 min) donde se llevaron a cabo técnicas de relajación.

El grupo control siguió práctica clínica habitual y esta no incluye ningún tipo de actividad física pautada.

 

Análisis estadístico

Se realizaron estadísticos descriptivos para conocer la frecuencia de diferentes variables relacionadas con hábitos diarios. Se compararon las características entre ambos grupos al inicio del estudio mediante la prueba t de Student o chi cuadrado para muestras relacionadas, según se trate de variables discretas o continuas. Se realizó el análisis de Kolmogorov-Smirnov que confirmó la normalidad de la distribución de la muestra (Z, entre 0,64 y 0,92; p > 0,05).

La efectividad del programa se valoró mediante el análisis de la varianza de un factor ANOVA de medidas repetidas y cálculo de intervalo de confianza de diferencia. Se consideró significación estadística al 95%. Se empleó el programa estadístico SPSS 20.0 para Windows (SPSS: an IMB Company, Amarouk, NY) con licencia de la Universidad de Granada.

 

Resultados

Las mujeres gestantes del grupo intervención y control comienzan el estudio desde la semana de gestación 24 a la 30, concentrándose la mayor cantidad de mujeres entre la semana 26 y 28. La mayoría de las gestantes eran nulíparas (48% por ciento en el grupo intervención frente a un 78,2% del grupo control). Por otro lado, en cuanto a la actividad física que han realizado las mujeres antes del programa durante el embarazo destaca «caminar» en un porcentaje del 80% en el grupo intervención y un 47,3% en el grupo control, y en menor medida y cifra realizan otras actividades como andar, y otros, así como ningún tipo de actividad entorno a un 12% en el grupo intervención y un 14,5% en el grupo control21. Por último, resaltar el volumen de actividad que realizan antes de iniciar el programa, que es entorno a 60 min, un 66% en el grupo intervención y un 43,6% en el grupo control, existen algunos casos excepcionales de 90 min y 120 min entre el grupo intervención y control. Los resultados se pueden apreciar con detalle en la tabla 1.

 

En las tablas 2 y 3 se muestran las variables pre- y postintervención en el grupo. Los resultados tras un programa de 8 semanas de actividad física muestran una mejora significativa (p < 0,001) en los valores de fuerza de prensión manual, flexibilidad isquiosural y curvatura de la columna.

 

En la tabla 4 se puede observar, cómo existe una mejora estadísticamente significativa (p < 0,001) en la valoración en el proceso del parto, tras la realización del programa de Pilates, en los partos eutócicos, no episiotomía, menor analgesia epidural y menor peso de los bebés, con respecto al grupo control.

 

Discusión

El objetivo del presente estudio fue conocer la efectividad de un programa de actividad física durante 8 semanas, mediante el método Pilates sobre los parámetros funcionales en la gestante durante el embarazo y en el proceso del parto.

Los resultados obtenidos confirman que con esta intervención se aprecia un mejora estadísticamente significativa en el peso, la tensión arterial, fuerza, flexibilidad, curvatura de la columna y el proceso del parto, en aspectos como tipo de parto, episiotomía, analgesia y peso del recién nacido. Además no se apreciaron eventos adversos durante ni tras las sesiones de actividad física.

En la bibliografía se han encontrado abundantes recomendaciones sobre la inclusión de las gestantes en diferentes programas de actividad física, con el objetivo de evitar un incremento de peso por encima de 30 kg/m2, que las lleve a padecer obesidad gestacional, con la morbilidad que ello conlleva, el método Pilates está recomendado en esta franja de población por su intensidad y baja carga física. Por lo tanto, la intervención que se propone contribuye a una mejora en este aspecto.

Las sociedades científicas aconsejan mantener los valores de tensión arterial dentro de los límites de normalidad durante el embarazo ya es una causa importante de la mor- bimortalidad materna y fetal. En el grupo de intervención no se apreciaron alteraciones negativas del comportamiento de la tensión arterial.

Los beneficios del método Pilates en población adulta no embarazada han sido ampliamente analizados, encontrando beneficios en cuanto a la fuerza, flexibilidad y mejoras en la hiperlordosis lumbar. No obstante, no responde a la población de embarazadas de nuestro programa de 8 semanas lo que evidencia y da origen a una mejora significativa en parámetros como fuerza en la prensión manual, flexibilidad isquiosural y curvatura dorso-lumbar, a pesar de que existe modificaciones producidas por el embarazo que provocan una disminución de la fuerza manual, acortamiento isquiosural, una hiperlordosis lumbar por el cambio del centro de gravedad y el aumento de peso.

Con respecto a la valoración del método Pilates durante el parto cabe decir que la contribución más importante de este estudio son los beneficios del programa en el parto.

En la bibliografía se confirma la disminución de las cesáreas y partos distócicos en embarazadas que realizan un programa de actividad física; de hecho, se ha visto cómo en el trabajo de Barakat et al.32 hubo una mayor incidencia de partos eutócicos, y en el estudio que se ha llevado a cabo son aún mejores. Tal como demuestran los resultados tras la aplicación de nuestro programa de entrenamiento. Existe alguna referencia que avala el fortalecimiento de los músculos de la base pélvica y de la flexibilidad de la misma, que colabora en la disminución de episiotomías en el parto. El programa de actividad física diseñado destina un apartado al suelo pélvico que arroja resultados estadísticamente significativos (p < 0,001) con respecto a la disminución del número de episiotomías.

Los datos obtenidos de la bibliografía confirman los efectos beneficiosos del método Pilates para mejorar el control del dolor durante el parto. Apoyando nuestro estudio donde se observa una disminución en la utilización de la analgesia epidural.

Para finalizar, se manifiesta una disminución del peso del recién nacido relacionado con una disminución del peso de la gestante, encontrándose dentro de los parámetros de normalidad que verifica que este programa no ocasiona riesgos para el recién nacido.

Una fortaleza de este estudio es el diseño del programa que ha contribuido de forma beneficiosa en la mejora de los parámetros funcionales y en el proceso del parto y puede ayudar al diseño de este tipo de programas de una manera más efectiva en el futuro. Y la principal limitación es el número reducido de gestantes que deseaban seguir el programa de actividad física de manera continua y el número reducido de participantes, que podría ocasionar sesgos en los resultados, solventándolo ampliando el número de participantes. No sabemos si la muestra es representativa de la población, y ello compromete muchísimo la validez externa del estudio.

En conclusión, la práctica de un programa de ejercicio físico mediante el método Pilates, supervisado por un profesional experto en la materia, logra mejoras significativas en la condición física como la tensión arterial, fuerza, flexibilidad, curvatura de la columna, así como en parámetros en el parto, con más partos normales, menos episiotomías, menos analgesias y menor peso del recién nacido.

 

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